• La Copa Mundial de 2026 en Norteamérica enfrenta serias amenazas debido al calor extremo, con temperaturas que podrían superar los 32°C en ciudades clave.
• La FIFA y las ciudades anfitrionas están implementando medidas como pausas de hidratación y evaluaciones de riesgo para proteger a jugadores y espectadores.
• El torneo de 2026 sirve como un caso de prueba crucial para la gestión del calor extremo en eventos internacionales, destacando la necesidad de adaptación ante el cambio climático.