• El deshielo del permafrost de Alaska está afectando a cientos de ríos y arroyos que desembocan en el mar de Beaufort.
• El aumento del carbono orgánico disuelto de la capa activa del permafrost contribuye a la liberación de dióxido de carbono, lo que agrava el calentamiento global.
• El estudio destaca la urgencia de abordar el cambio climático para mitigar los impactos en las regiones vulnerables como la vertiente norte de Alaska.